Aspectos legales

Al tratarse de una actividad privada, realizada de manera altruista, donde los niños no pagan nada y todas las personas que intervienen lo hacen de manera desinteresada, el único requisito legal e ineludible es que los barcos tienen que estar asegurados y con la ITB en regla (Inspección Técnica de Buques en regla, en caso de estar abanderados en España). Es exactamente igual que si salimos a navegar con unos amigos de nuestros hijos. El hecho de que en el barco vaya un médico y unos niños con diversas enfermedades, no influye en absoluto en las coberturas del seguro.

Todos los barcos llevarán a bordo el certificado del seguro y el material de seguridad reglamentario. Los capitanes y tripulantes firman en su ficha de inscripción su compromiso formal de respetar todas las exigencias legales en materia de navegación, lo que obviamente incluye el respeto del reglamento de prevención de los abordajes, de toda la legislación marítima, la disposición a bordo del material de seguridad reglamentario de su barco y la existencia del seguro obligatorio antes comentado.

Hay que decir que la práctica de la vela de crucero no es una actividad peligrosa en absoluto si se hace en condiciones de tiempo favorables, en el Mar Menor y en sus aguas costeras los días que esté el tiempo bueno para salir al mar abierto. Se navega con todas las medidas de seguridad que precisan estos barcos. Además, contamos con la presencia de personal sanitario a bordo, y la colaboración de Protección Civil (en verano) y el barco de apoyo y la zodiac del Club Náutico de La Puntica, que en caso de necesidad transportarían a alguien a tierra en poco tiempo.

Por último, tenemos el consentimiento expreso de los padres en la ficha de inscripción, en cuyo pie se detalla el tipo de actividades que haremos con los niños. Es evidente que los padres han hablado previamente con los médicos responsables de su tratamiento en el hospital y con las maestras del Aula Hospitalaria, que no sólo les han tranquilizado previamente, sino que les han animado a venir.

Decálogo de seguridad

  1. Uso del chaleco salvavidas obligatorio para los niños que no sepan nadar, cuando lo aconseje la meteorología, o el patrón lo decida.
  2. En navegación, no salir de la bañera sin avisar al capitán o tripulante. No jugar con la cocina.
  3. Que vayan siempre calzados (también al desembarcar).
  4. Si hay tambuchos en cubierta, mantenerlos cerrados.
  5. Precauciones con la botavara y las escotas en las viradas.
  6. Precauciones con la línea de fondeo al fondear y al levantar el ancla.
  7. Enseñarles el manejo de las llaves de paso (no tocar) o supervisar su uso.
  8. En los fondeos para bañarse, no tirarse al agua hasta que dé permiso el capitán (motor parado, comprobar corrientes, largar flotador por popa, etc.).
  9. Enseñarles qué hacer si se cae alguien al agua durante la navegación (situación muy improbable, pues sólo se navegará con buen tiempo): avisar tocando el silbato o gritando, acercarse al flotador que se dejará caer, esperar la vuelta del barco haciéndose ver (levantando las manos, la gorra o el mismo flotador), y cuando el barco esté cerca nadar hacia el flotador que se arrastra por popa, no hacia el barco.
  10. Llevar botiquín adecuado y preguntar a los padres por precauciones especiales.